Un robo más, un robo menos...
"Oh! ¡Si en lugar de un infierno, el universo no hubiera sido más que un celestial ano inmenso, mirad el gesto que hago por la parte de mi bajo vientre; sí, yo habría hincado mi verga, a través de su esfínter sangriento, desgarrando, con mis movimientos impetuosos, las propias paredes de la pelvis! ¡Entonces la desgracia no hubiera aventado sobre mis cegados ojos dunas enteras de arena movediza; hubiera descubierto el lugar subterráneo donde yace la verdad dormida, y los ríos de mi viscoso esperma hubieran encontrado de este modo un océano donde precipitarse! Pero, ¿por qué me sorprendo yo añorando un estado de cosas imaginario y que no recibirá nunca el sello de su realización ulterior? No malgastemos esfuerzos en construir fugitivas hipótesis... Mientras el cierzo silbaba en los abetos, el Creador abrió la puerta en medio de las tinieblas e hizo entrar a un pederasta." (extraído de los Cantos de Maldoror)
¿Qué es envidia del pene, mamá? ¿Dónde carajos yace la verdad dormida? Ah! Tantas preguntas y tan poco tiempo, tan pocas ganas...
