Sobre Taba y el mundial
"Desde muchos años atrás yo había sabido que era necesario meter en la misma bolsa a los católicos, los freudianos, los marxistas y los patriotas. Quiero decir: a cualquiera que tuviese fe, no importa en qué cosa; a cualquiera que opine, sepa o actúe repitiendo pensamientos aprendidos o heredados. Un hombre con fe es más peligroso que una bestia con hambre. La fe los obliga a la acción, a la injusticia, al mal; es bueno escucharlos asintiendo, medir en silencio cauteloso y cortés la intensidad de sus lepras y darles siempre la razón. Y la fe puede ser puesta y atizada en lo más desdeñable y subjetivo. En la turnante mujer amada, en un perro, en un equipo de fútbol, en un número de ruleta, en la vocación de toda una vida.
El leproso se exalta cuando tropieza, suda olores fosfóricos frente a la oposición más pequeña o sospechada, busca afirmarse -afirmar la fe- pisando cabezas o intimidades tiernas, sagradas. Para concluir -pienso en Pablo y en su edad- un hombre contaminado por cualquier clase de fe llega velozmente a confundirla consigo mismo; entonces es la vanidad la que ataca y se defiende. Con la ayuda de Dios, es mejor no encontrarlos en el camino; con la ayuda propia, es mejor cambiar de vereda.
Y si alguna noche Pablo me preguntó con desafío y lástima qué le habría o hubiera ocurrido al mundo, a los hombres, si no tuviesen fe bastante para progresar, yo moví la cabeza y medí silencioso la distancia que separa a los maumau de los campos de concentración, del genocidio y de los animales ávidos que gobiernan el mundo".
¿Quién podría ser tan deprimente y acertado? A verrrrrrrrrr.............. ......Dejemos hablar al viento............. de............ sí! Juan Carlos Onetti (Bruguera 1979, 550 españolas pesetas)
En todo caso, si Onetti no podía decidirse entre habría y hubiera y dejó los dos a propósito, yo y mis limitaciones tenemos alguna esperanza. Ahora lo que necesitamos es tiempo.
